Hay deseos que simplemente no pueden esperar
Chachi Elena, ingresada en un hospital de Madrid, tenía muy claro lo que más deseaba en ese momento: no perderse la Primera Comunión de su pequeña, Helen Sofía. El equipo de paliativos del Hospital Infanta Leonor se puso en contacto con la fundación Ambulancia del Deseo y, casi contrarreloj, comenzó a moverse algo mucho más grande que una ambulancia: comenzó una cadena de cariño, compromiso y humanidad.
Desde Murcia salió un equipo de voluntarios rumbo a Madrid dispuesto a hacer realidad ese sueño. El viaje fue largo y la lluvia les recibió al llegar al parque de bolas donde se celebraba la comunión. Pero ni el agua pudo apagar la emoción de aquel momento.
Con paraguas en mano, abrazos sinceros y la compañía de su querido oso Mario, Chachi Elena llegó rodeada de alegría y del amor de todos los que la esperaban. Fue una celebración preciosa. Familia, amigos, su pequeña Helen Sofía y su esposo Orlando hicieron de aquel día algo inolvidable. No faltaron las chuches, las tartas, los regalos, las risas del mago… pero, sobre todo, no faltaron las lágrimas de emoción. Porque cuando el amor se une, ocurren cosas maravillosas.
La fundación agradece profundamente a todas las personas que hicieron posible este día tan especial y a esta familia por abrir su corazón y permitirles formar parte de su historia. Y como si el cielo también quisiera acompañarlos, al salir del hospital un precioso arcoíris apareció durante el regreso. A veces la vida regala señales difíciles de olvidar.







































