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Mª Carmen asiste a la esperada comunión de su nieta

Una experiencia inolvidable, llena de cariño, emoción y humanidad

Mª Carmen ha podido cumplir un deseo muy especial: asistir a la comunión de su nieta. Para dos de las voluntarias que la acompañaron era su primer deseo, y aunque los nervios estaban muy presentes al principio, ir rodeadas de un equipo de veteranos hizo que todo resultara mucho más fácil y natural.

Desde el primer momento, la emoción se respiraba en el ambiente. Su hija y su nieta esperaban al equipo de la fundación Ambulancia del Deseo con una ilusión inmensa que terminó emocionando a todos los presentes.

Mª Carmen disfrutó cada instante. No dejaba de mirar a su nieta con ternura y repetir una y otra vez lo guapa que estaba. Su hija compartía orgullosa cómo su madre siempre había sido una mujer fuerte, luchadora y maravillosa.

Ver a una familia unida por un amor tan grande fue un regalo para todos. Porque en días así uno entiende que, aunque los voluntarios entregan su tiempo, reciben muchísimo más a cambio: la satisfacción de ayudar a hacer posibles momentos que muchas familias creían inalcanzables.

La familia hizo sentir a todo el equipo como uno más. Tanto, que la hija de Mª Carmen les decía emocionada que aquel día eran como sus propios hermanos. Una vivencia que deja huella en el corazón de todos los que la compartieron.