Hay encuentros que parecen imposibles… hasta que un deseo encuentra el camino
Apenas una calle separaba la casa de Manuel, Caballero de la Fuensanta, de ese momento tan esperado: volver a ver a su querida «Morenica». Sin embargo, su situación de encamado había convertido esa corta distancia en algo casi inalcanzable. Pero lo imposible se hizo realidad gracias a la intervención de la Fundación Ambulancia del Deseo.
Cuando Manuel volvió a tener a su Virgen cerca, la emoción lo llenó todo. Sus ojos hablaban entre lágrimas de alegría, nervios y una felicidad difícil de explicar con palabras. A su lado estaban sus hijos, sus nietos y sus vecinos, todos compartiendo una tarde profundamente especial donde la ilusión fue la verdadera protagonista.
Porque hay deseos que nacen del alma y momentos que permanecen para siempre en el corazón. Desde la fundación agradecen de todo corazón a Manuel por recordar a todo el equipo que los sueños no entienden de barreras, ni de distancias, ni de dificultades.
