El deseo de Asunción y Elías

El amor no entiende de barreras. Asunción y Elías son prueba de ello.

Tras tres meses separados por una enfermedad, su nieta Laura pidió un deseo: reunirlos de nuevo.

Gracias a la solidaridad de los voluntarios (Arturo, Noelia y Julia), Asuncion pudo visitar a Elías en el hospital donde vivieron un encuentro mágico e inolvidable rodeados de su familia.

El amor y la emoción llenaron la habitación, dando a Elías un impulso de energía que transformó su estado de ánimo. Un gesto lleno de ternura que demostró que, a veces, el mejor remedio es simplemente estar juntos.

El deseo de Gregoria

En el mes de Enero acaba la Navidad, pero no su espíritu, la Fundación sigue cumpliendo deseos todos los día del año.

En este caso cumplimos el deseo de la Hermana Gregoria de ir a la residencia de las Hermanas Benedictinas en Alba de Tormes.

A su llegada la hospitalidad se vivía en cada rincón, reflejando el amor y cariño en cada gesto, cuando Gregoria llegó su deseo de encontrar Paz fue recibido con los brazos abiertos.

En éste hogar sagrado y en comunidad nos hace recordar la belleza de compartir y cuidar unos de otros.

Gracias a las Madres Benedictinas del Monasterio de Nuestra Señora de las Dueñas de Alba de Tormes por su hospitalidad, y a los voluntarios que cumplieron el sueño de la Hermana Gregoria.

El deseo de Fran

El pasado 7 de enero, cumplimos el deseo de Fran de visitar la Basílica de Jesús del Gran Poder, pudiendo dedicar sus oraciones a la imagen que le da nombre a la misma. Tras ver a su Cristo, regresamos a Fran al Hospital San Juan de Dios con una sonrisa de oreja a oreja y una felicidad que le salía por los ojos, contagiando a todo el personal de la residencia que tan bien y con tanto cariño lo cuidan.

Agradecemos su colaboración al Hospital San Juan de Dios de Sevilla y a la Hermandad del Gran Poder. Sevilla por ayudarnos a cumplir el deseo de Fran.

El deseo de María Teresa

Día de Reyes Magos, de ilusión, de magia, de sueños y regalos.

El deseo de María Teresa era estar con su hijo y su familia en la mañana más bonita del año, llena de ilusión y regalos.

El equipo la recogió en el hospital donde nos esperaba con su mirada de esperanza y preparada con amor por el equipo sanitario del hospital del Rosell.

Al llegar a su casa, nos esperaba toda la familia con globos y sonrisas de felicidad, de poder pasar un día con la familia al completo.

Muchas gracias por la amabilidad a toda la familia, a los sanitarios del hospital del Rosell y mil gracias a nuestros voluntarios que dejaron de ser pajes para sus hijos, para convertirse en los pajes de Tere en ese día tan mágico.

El deseo de Lola

Una madre que quería estar presente en la boda de su hijo, a pesar de las dificultades de su enfermedad.

Llegamos a su hogar y nos recibió arreglándose, radiante y lista para lucir hermosa en un día tan especial. Con todo el cuidado del mundo, la acompañamos a la Ermita, donde desde la primera fila pudo ser testigo de un momento inolvidable para su familia.

La felicidad en su rostro y su sonrisa quedarán grabadas para siempre.

Gracias de corazón a la familia por su calidez, a su enfermera Mar y a los acompañantes que, con su apoyo, hicieron posible que viviera este momento tan especial.

¡Una experiencia que jamás olvidaremos!

El deseo de Natividad

Reencuentro de una madre con su hija.

Miradas de una madre emocionada que decía… sois increíbles, pensaba que ya no volvería a ver a mí hija.

Su hija creía que la llevaban a una cita médica y quedo alucinada, su rostro expresaba pura felicidad con la sorpresa recibida.

Familiares agradecidos que nos aceptan como si fuéramos parte de su familia dejando una huella importante.

Es difícil expresar tantas emociones cuando no ves soluciones y de repente aparece esa luz que enciende tú alma con un sobresalto de felicidad, ese reencuentro tan especial.

Gracias a todos los que hicisteis posible este deseo tan especial y necesario.

Y gracias también a las palabras que nos dedicó su hija: “La experiencia más bonita, el mejor regalo de Reyes que todo el mundo desearía. Qué buena gente, han sido los 3. Nuestros verdaderos Reyes Magos. Millones de gracias por todo.”

El deseo de Consuelo, Milagros y sus compañeros

Gracias al Ayuntamiento de Murcia, su concejalía de Cultura y la Policía Local, Consuelo y Milagros, junto con sus compañeros de la Residencia de Alhama de Murcia “Virgen del Rosario”, vivieron una tarde inolvidable.

Se sumergieron en las profundidades del mar, caminaron entre las hadas del bosque y contemplaron un cielo lleno de estrellas. Sus rostros se iluminaron con alegría e ilusión, creando recuerdos hermosos para cerrar el año.

Gracias a todos por tanta energía solidaria. Juntos, hacemos posible momentos mágicos como este.

El deseo de Erika

Este deseo va de reencuentros. El reencuentro de una madre con su hija.

Nuestra protagonista Erika vive en Barcelona con limitaciones físicas que la mantienen entre una cama y una silla de ruedas. Ella deseaba estar más cerca de su hija en Alicante, conocer a su futuro nieto y comenzar una nueva etapa más junto a su hija.

Cuando llegamos a recogerla en Barcelona estaba nerviosa, su mundo estaba cambiando, nueva residencia, nuevos compañeros, nuevos cuidadores, pero lo hacía con la ilusión de acercarse a su hija, el viaje fue tranquilo, se fue relajando y a ratitos dormía, dice que se le paso rápido.

Gracias a todos los que hicieron posible este deseo por vuestra #energiasolidaria.

El deseo de Fuensanta y Miguel

Ver la procesión de miércoles santo de “Los coloraos” de Murcia.

Miguel ha vuelto a su barrio para ver a su Cofradía en la procesión rodeado de su familia.

Fuensanta también ha revivido recuerdos muy especiales junto a los suyos, en una procesión que nunca se perdía pasará lo que pasara.

Gracias a Cabildo Superior de Cofradías de Murcia y a la Policía Local de Murcia por hacerlo posible.

El deseo de Luis

Luis Hermano fundador de la Hermandad de la Redención, su sueño era volver a ver la salida de las imágenes desde la iglesia que ayudó a levantar hace años, y lo cumplimos juntos.

Desde primera hora el día fue perfecto, con sol, emoción y una familia que nos recibió con los brazos abiertos. Luis estaba feliz, ilusionado, y al llegar a la iglesia no paraba de saludar a amigos que le tienen un cariño inmenso.

Pero el momento más especial fue la salida de las imágenes. Rodeado de su familia, con la banda sonando y su Cofradía en la calle, Luis se emocionó, y nos emocionó a todos.

Al regresar a casa, nos dijo que había sido el momento más feliz de su vida. Y eso es justo lo que da sentido a todo.

Gracias a Luis y a su familia por permitirnos vivir este día con él.