La Navidad que Ingrid soñó… y que juntos hicimos realidad

Ingrid llevaba meses hablando con ilusión de la Navidad de PortAventura. Decía que allí las luces brillaban distinto, que la magia tenía un olor especial y que, si conseguía llegar, quería comprarse el peluche del pájaro loco, ese que siempre lograba arrancarle una sonrisa.

Sus padres la escuchaban con ternura, deseando poder regalarle ese instante que se había convertido en su mayor sueño.

Cuando se pusieron en contacto con la Fundación Ambulancia del Deseo, no dudamos un segundo.

Una fría mañana de diciembre, nuestros voluntarios Silvia, Jorge y Raquel partieron rumbo a Sueca. Ingrid subió a la ambulancia con los ojos llenos de emoción, mientras sus padres la acompañaban entre nervios, ilusión y esperanza.

Al llegar a PortAventura, la Navidad la envolvió por completo: luces, música, colores…

En cada rincón, Ingrid encontraba un nuevo motivo para sonreír. Los elfos se inclinaron hacia ella y le susurraron:

“Hoy es tu día”.

Y lo fue.

En el Circo de la Navidad, Ingrid miraba el espectáculo con los ojos muy abiertos. Aplaudía, reía, celebraba cada número como si fuese un tesoro que guardaba directamente en el alma.

Sus padres la observaban, sabiendo que ese recuerdo se quedaría con ellos para siempre.

Al final del día, con el corazón lleno y las manos frías, Ingrid abrazó fuerte a su nuevo peluche del pájaro loco.

Había cumplido su deseo… y había vivido una jornada hecha de amor, acompañamiento y magia compartida.

Ese día, la Navidad brilló para ella de una manera única.

Un brillo que seguirá iluminando su historia y también la nuestra.

A Antonio, Nikol e Ingrid: gracias por permitirnos formar parte de un día que nunca olvidaremos.

Los mapas de una vida: el Deseo de Manuel

Su bicicleta. Sus viajes a China, Nueva Zelanda, Australia, la Patagonia… y su “Patagonia” personal.

Su Viver natal.

Su librería favorita en Valencia, donde compraba cada mapa del mundo antes de emprender un nuevo viaje, siempre preparado con calma y con mimo.

“La bici me ha abierto el mundo”, decía Manuel.

“Veo un mapa y me vuelvo loco”, confesaba entre lágrimas.

Aunque su salud le impide recordar algunas cosas, Manuel conserva intacto aquello que más lo marcó: los caminos recorridos, los lugares soñados y los instantes que le dieron sentido a su vida.

Hace unos días, pudo revivir todos esos recuerdos junto a su familia en Viver (Castellón). Se reencontró con personas a las que no veía desde hacía tiempo y compartió una comida llena de cariño, memoria y emoción.

Desde la Fundación Ambulancia del Deseo pusimos nuestro pequeño granito de arena: trasladarlo desde el Hospital de La Magdalena de Castellón de la Plana hasta su hogar, para que pudiera vivir este encuentro tan especial.

Nos quedamos con su sonrisa y con sus lágrimas, con la certeza de que momentos así son los que nos recuerdan por qué nuestra misión merece tanto la pena.

Un abrazo enorme, Manuel, y a toda vuestra familia.

Si la solidaridad se comparte, se multiplica.

El pasado 15 de noviembre, la Asociación El Duende organizó un mercadillo solidario, y por segunda vez decidió donar lo recaudado a la Fundación Ambulancia del Deseo.

Este gesto, fruto de la generosidad de quienes donaron y adquirieron juegos de mesa de segunda mano, nos llena de profunda gratitud.

Pequeñas acciones, unidas, transforman vidas.

Gracias a esta suma de solidaridad podemos seguir ayudando a más personas a cumplir sus últimos deseos, regalando momentos de alegría, paz y esperanza.

💙 Gracias, Asociación El Duende, por confiar nuevamente en nuestra misión.

El valor del voluntariado en Murcia

El pasado 3 de Diciembre tuvimos el honor de asistir al Acto Institucional del Día del Voluntariado, celebrado en la Sala de Plenos del Ayuntamiento de Murcia y organizado por la Concejalía de Bienestar Social, Familia y Salud.

Una jornada profundamente enriquecedora, en la que se reconoció la labor de todas las personas voluntarias del municipio y se recordó una verdad que nos inspira cada día:

“En cada acto de voluntariado hay dos beneficiados: la persona que ayuda y la persona que es ayudada”.

Agradecemos la invitación y la oportunidad de compartir una mañana llena de solidaridad, compromiso y, sobre todo: #EnergíaSolidaria.

Sigamos construyendo una sociedad más humana, cercana y consciente del poder transformador del voluntariado.

Un viaje lleno de esperanza y humanidad

Hemos tenido el grandísimo honor de ayudar a las Hermanas Oblatas a cumplir el deseo de Marianita, tras meses ingresada en el hospital. Su mayor anhelo era regresar a su país para reunirse con su familia, recuperar sus raíces y sentirse de nuevo arropada por los suyos.

Gracias a la entrega de las Hermanas Oblatas de Murcia y al trabajo incansable de sus trabajadoras sociales, Marta y Marian, este deseo se hizo realidad.

Desde el traslado hospitalario hasta el aeropuerto de Madrid, y finalmente en el vuelo hacia su país natal, Marianita estuvo acompañada, cuidada y rodeada de cariño.

Un verdadero milagro hecho posible gracias a la colaboración, la sensibilidad y la fe en que cada persona merece volver a casa.

Nuestro agradecimiento a todas las personas implicadas por poner humanidad en el camino y permitirnos ser parte de esta historia.

Impulsando alianzas que generan futuro

Hemos tenido el honor de participar en el Foro Ilusionando Paco Provencio, una ocasión extraordinaria para dar visibilidad a la labor de la Fundación Ambulancia del Deseo y al impacto social de los deseos cumplidos.

Durante la jornada, fortalecimos lazos, compartimos experiencias profesionales y conversamos con empresarios murcianos comprometidos con el crecimiento, la innovación y el desarrollo de nuestra Región.

Cada encuentro, cada conversación y cada nueva conexión nos anima a seguir trabajando por una sociedad más humana, solidaria y cercana.

Gracias a la organización por abrir este espacio y a todos los asistentes por su interés y sensibilidad hacia nuestra misión.

Un deseo sencillo, un momento eterno

Hemos tenido el honor de cumplir el deseo de Ana, residente en un centro donde su movilidad es muy limitada. La recogimos acompañada de su sobrina para llevarla a un lugar que guardaba en su memoria y en su corazón: el puerto de Cartagena.

Al llegar y bajar de la ambulancia, Ana miró al mar, respiró la brisa y, con una emoción espontánea que nos conmovió a todos, dijo: “¡Cartagena, guapa! ¡Guapa mi sobrina!”

Su sonrisa, iluminada por la luz del Mediterráneo, fue un recuerdo imborrable para cada persona presente. Un instante de felicidad pura en el que el mar y la memoria se encontraron.

Nuestro agradecimiento a Antonia, trabajadora social de la residencia Valle de las Palas–Tallante, al equipo de la residencia Amavir Cartagena y a nuestros voluntarios, que hicieron posible este momento tan especial.

Porque cumplir un deseo no es solo acompañar: es devolver vida a los días, y días a la vida.

Mari Luz y su viaje hacia el corazón

Mari Luz tenía un sueño: volver a su querido Perú, reencontrarse con sus hijos, nietos y bisnietos, sentir el calor de su familia y dejarse cuidar, como tantas veces ella cuidó de los demás.

Los sanitarios del Hospital Santa Lucía de Cartagena, conmovidos por su historia, contactaron con nosotros para intentar hacer realidad ese deseo. Y así comenzó el viaje más especial de todos.

Una mañana, entre abrazos y sonrisas, recogimos a Mari Luz en el hospital, despedida con cariño por el equipo sanitario que la había acompañado durante tanto tiempo.

En el trayecto hacia Madrid, no perdió la ilusión ni un segundo: cada kilómetro la acercaba un poco más a su hogar.

Hoy, Mari Luz ya está allí. Cansada del largo viaje, sí, pero feliz, radiante, rodeada de los suyos. Su sueño se cumplió.

Gracias a todo el personal de la planta 5 del Hospital Santa Lucía de Cartagena y a nuestros voluntarios, que con su entrega y cariño hicieron posible esta historia llena de esperanza.

Porque a veces, los deseos… también vuelan. 🕊️

Gracias por hacer inolvidable nuestra V Comida Benéfica.

Aún seguimos emocionados después de la maravillosa jornada que vivimos en nuestra V Comida Benéfica de la Fundación Ambulancia del Deseo.

Gracias a todos vosotros, cada año esta celebración se convierte en un impulso para seguir cumpliendo deseos.

Nuestros voluntarios Ana Sánchez y Tony Gambín llevaron la gala con una cercanía y un cariño que hicieron que todo fluyera de forma especial. ¡Un auténtico lujo tenerlos a nuestro lado!

Momentos muy especiales nos regaló también Jin de Hiper Atalayas, nuestro nuevo embajador, que recogió el testigo de la mano de Encarna Talavera con una sensibilidad que nos tocó el corazón. Su implicación y su energía hicieron brillar aún más esta edición.

La rifa fue divertidísima y vivimos instantes llenos de risas y emoción gracias a la participación de todos los asistentes.

Y cómo no, gracias al talento del grupo Serendipity Duo, que nos acompañó con su música y puso la banda sonora perfecta para una jornada tan significativa.

A todos los asistentes, gracias un año más por vuestro compromiso, vuestra presencia y vuestro cariño hacia la Fundación. Cada aportación y cada gesto hacen posible que sigamos llevando esperanza y felicidad a quienes más lo necesitan.

Mención especial a todas las empresas colaboradoras:

Eurogaza, Pepe Peluquería, Zorro, Pepe Cajas, 1.0 km 0, Vitafran, Manchego, T. Alejandro, Seguros La 5, Fini, Thae, Terra Natura, Federación de Fútbol Murcia, MOMO, Oronovias, Óptica NovenoB, Maset del Lleó, C&C, UCAM, AMA, Naturacafe, Ama Africa, Extrenieve, Alternative CBD, Bodega Convento San Francisco, Peretón, Faroliva, ITV Murcia, Mariano Atelier, Elena García, Tatarina, Inmobiliaria Barin, Corporación Óptica, Pedro Pagán.

Gracias por sumar, por creer, por acompañarnos y por formar parte de esta misión tan humana.

Entre todos seguimos cumpliendo deseos.

El deseo de Santos

Este domingo, tuvimos la suerte de cumplir el deseo de Santos, un hombre de 61 años ingresado en la unidad de cuidados paliativos.

Su sueño era claro y emocionante: conocer por dentro la Academia del Aire de San Javier y ver la playa por última vez.

Y dicho y hecho…

Nos recibieron en la Academia del Aire con los brazos abiertos. Paseamos con Santos por sus instalaciones mientras nos explicaban la vida y formación de nuestros militares aéreos. Fue una experiencia entrañable, llena de emoción y gratitud.

Santos estaba pletórico y radiante. Su sonrisa lo decía todo. Nos confesó que lo que estaba viviendo era un sueño hecho realidad.

El día no pudo ser más perfecto: el sol brillaba, la brisa del Mar Menor nos acompañaba y Santos, mirando el horizonte, respiraba profundamente y agradecía cada segundo de aquel momento.

Otro deseo cumplido…

Y nosotros, inmensamente felices de haberlo hecho posible.