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Encarnación descalza sobre la arena de Isla Plana y Mazarrón

Sensaciones marinas, paseo marítimo y un almuerzo marinero en familia para revivir momentos inolvidables

Llegó el momento de cumplir el deseo de Encarnación. Su mayor ilusión era volver a la costa donde había compartido tantos momentos especiales en el pasado y reencontrarse con los recuerdos vinculados a ese entorno.
Los voluntarios Rubén y Sabine acudieron a la residencia para recogerla e iniciar el viaje junto a su hijo y su nuera. La primera parada fue en Isla Plana, donde Encarnación pudo descalzarse, pisar de nuevo la arena y sentir de cerca el mar. Más tarde, la expedición se trasladó al Puerto de Mazarrón para recorrer el paseo marítimo y completar la visita con la segunda parte de su petición: disfrutar de un almuerzo de pescado y calamares en un restaurante frente a la costa.
Fue una jornada llena de sensaciones, conversaciones familiares y momentos de gran emotividad.

Ver a Encarnación disfrutar de cada etapa del trayecto fue la mejor recompensa para el equipo sanitario que la acompañó, demostrando el impacto positivo que tiene conceder un día tan esperado.