No existe fuerza más grande que el amor de una familia cuando lucha por permanecer unida
Hay historias que rompen el corazón y, al mismo tiempo, recuerdan el inmenso valor del amor y de la familia. La pequeña Nafsa nació en marzo de 2026 con síndrome de Edwards, una enfermedad genética muy grave que convierte cada instante en algo profundamente valioso. Durante sus primeros meses de vida permaneció junto a su madre en el Hospital Infantil de Sevilla, mientras su padre y sus hermanos esperaban con un único deseo: poder conocerla, abrazarla y compartir todo el tiempo posible junto a ella.
Ese deseo por fin pudo hacerse realidad. A la llegada al hospital para recoger a Nafsa y a su madre, Hafsa, esperaba al equipo de la Fundación Ambulancia del Deseo un grupo humano extraordinario formado por pediatras, médicos, psicólogos, trabajadoras sociales y voluntarias; personas que durante este tiempo no solo las cuidaron, sino que también las acompañaron con una enorme sensibilidad y cariño.
La despedida estuvo llena de emoción. Hubo lágrimas de felicidad, de gratitud y de amor sincero hacia quienes habían estado a su lado durante estos dos meses tan difíciles. Posteriormente, el traslado transcurrió con total tranquilidad hasta Tarifa, donde continuó el viaje en ferry hacia Tánger.
Hoy, por fin, toda la familia está unida disfrutando de la llegada de la pequeña Nafsa. Y aunque hay historias difíciles de explicar con palabras, queda claro que la unión familiar lo puede todo.

