Este domingo, tuvimos la suerte de cumplir el deseo de Santos, un hombre de 61 años ingresado en la unidad de cuidados paliativos.
Su sueño era claro y emocionante: conocer por dentro la Academia del Aire de San Javier y ver la playa por última vez.
Y dicho y hecho…
Nos recibieron en la Academia del Aire con los brazos abiertos. Paseamos con Santos por sus instalaciones mientras nos explicaban la vida y formación de nuestros militares aéreos. Fue una experiencia entrañable, llena de emoción y gratitud.
Santos estaba pletórico y radiante. Su sonrisa lo decía todo. Nos confesó que lo que estaba viviendo era un sueño hecho realidad.
El día no pudo ser más perfecto: el sol brillaba, la brisa del Mar Menor nos acompañaba y Santos, mirando el horizonte, respiraba profundamente y agradecía cada segundo de aquel momento.
Otro deseo cumplido…
Y nosotros, inmensamente felices de haberlo hecho posible.

